miércoles, 24 de junio de 2009

Pétalo 109 :) Tango & Coaching


"Singing Butler" de Jack Vettriano 
El Tango nació en Buenos Aires hacia fines del siglo XIX. BBAA entonces era una ciudad en expansión con una enorme tasa de crecimiento demográfico debido a la emigración en varios países europeos.
Franceses, italianos, españoles, británicos, suizos, alemanes, húngaros, polacos, eslavos, rusos y judíos era parte de esta corriente migratoria hacia la Argentina.
Los inmigrantes europeos y los porteños (aquellos nacidos en Buenos Aires) conformaron un nuevo grupo social. Tal vez como una forma de identificarse como un grupo de pertenencia en su nuevo hogar, comenzaron a crear expresiones culturales derivadas de esta mezcla.
Así fue como comenzó el tango, caracterizado por sus códigos extremadamente cerrados, que solo era accesibles a las clases trabajadoras.
La sociedad en la que nació el tango escuchaba y bailaba polcas, mazurcas, havaneras y valses.
Alguien dijo, el tango es algo más que una suave ola convertida en música, es la danza más profunda del mundo, y quien dijo estas palabras no fue un argentino.
La verdad, es que debe reconocerse que es el último paso en la evolución del baile al menos en lo que se refiere a bailes de parejas.
Lo que comenzó como una danza llego a su mayor evolución de la mano de grandes hombres, quienes capturados por el crisol popular, capturaron lo más rico de la cultura de Buenos Aires en sus composiciones.
Y os preguntaréis que tiene que ver el tango con el coaching, pues me atrevería a decir que toda su filosofía.
La unión no viene dada porque Argentina sea un país de grandes terapeutas, y cuna del tango; la únión proviene de su esencia.
La ESENCIA del tango se vive de igual modo en el proceso de coaching en el que dos personas discurren por caminos deseados por ambos, a un ritmo y tiempo que sólo ellos saben seguir y que les permitirá encontrar una armonía que terminará dejando un esencia dificil de olvidar y  de sentir. 
Para que se de esa unión entre dos personas que desean crear armonía con su baile se ha de pasar por que cada una de ellas se mantenga estable, sin forzar la postura sobre su eje, no es conveniente comer espacio al compañero o dejarse comer terreno en ese eje imaginario que todos los profesores de tango dícen existe.
Suelen decir ... es como vos fueras una marioneta que se une al piso sientiéndolo y es sujeta por un hilo imaginario que permite flotar y dibujar con tus piernas como si de un pincel tratara de esbozar grandes trazos de color...
... y mientras uno dibuja el otro espera con paciencia que le llegue su momento para seguir creando a la par ese bonito espectáculo de los sentidos. 
En el proceso de coaching, ambas personas deben saber mantenerse sobre su eje y saber perfilar claramente los roles de antemano, cuando y cómo se marcan los tempos que ambos precisan. 
Mientras uno de ellos acompaña y da soporte al otro, el otro se permite dejarse fluir y flotar y es cuando comienza a crear todos aquellos adornos y expresiones que nacen de ese sentir la música, escuchar y ver el entorno para llegar a estar en conexión desde la tierra hacia lo espiritual, siendo mero instrumento canalizador de energía que atraviesa su cuerpo que fluye al compás del ritmo y tempo que van llevando ambas partes del binomio.
Esa energía que proviene de la conexión que tienen los pies al pisar el suelo pasando por el cuerpo que la hace terrenal hasta convertirla en proyectos imaginados que se dibujan en la parte espiritual que se conecta con ese eje imaginario, permitiendo que el baile parezca etéreo. 
Perdón,  quería decir que es cuando el coachee se deja fluir fruto de la conversación para comenzar a conectarse con su pasado, asumirlo sin plantearse más allá, aprende a disfrutar del presente con la música que interpreta la banda o mejor dicho con la música que ambos tienen de fondo; es capaz de seguir ese compás y tempo para proyectarse a su vez en un fluir casi espiritual para crear nuevos pasos que no son premeditados sino que van surgiendo de esa conexión que existe entre ambos y lograr en definitiva disfrutar de la esencia de lo vivido hasta ahora, de la esencia del coaching; para qué el coachee pueda visualizar un futuro como él desea dibujar que en el tango se dibujaría con las piernas en armonía con el cuerpo. 
Ciertamente no es comparable el poder vivirlo en primera persona como contarlo con palabras, sólo recomendaros que si tenéis la oportunidad viváis una de la experiencias o si os atrevéis ambas y sentiréis la esencia de la que hablamos, y este artículo carecerá de sentido afortunadamente para vosotros. 
Un abrazo tanguero.
http://www.youtube.com/watch?v=V77V-ofA9ww&feature=related
Mari Cruz 

6 Comentarios:

Josep Julián on 25/6/09 19:36 dijo...

Reconozco que al principio tu entrada me ha dejado intrigado pero al final he visto la conexión. Muy bien traido.
Seguro que nos volvemos a ver. Saludos.

Mari Cruz on 25/6/09 22:38 dijo...

Gracias Josep. Espero que nos veamos y sea para bailar una milonga y así poder hacer paralelismos con el coaching de nuevo.
un abrazo. mari cruz

Economía Sencilla on 26/6/09 13:02 dijo...

Curiosa reflexión, pero muy bien traída!

Es posible que no sea comparable contarlo con palabras a vivirlo en primera persona, pero desde luego que lo has expresado muy bien, casi oíamos la música ;-)

Saludos
Pablo Rodríguez

Mari Cruz on 27/6/09 13:59 dijo...

Gracias Pablo, el coaching se puede trasladar a todos los aspectos de la vida, por ejemplo el deporte ahora tan de moda, artes escénicas, lecturas de clásicos como otros utilizan, a mi me encantan los bailes y considero que es otra vía para poder comprender mejor qué es el coaching.
Lo interesante es que independiente de como nos llegue nos ayude a encontrar nuestra esencia para sin cambiarla, cambiar nosotros y de ese modo percibir que todo cambia. Parece sencillo, ... en principio.
un abrazo y gracias por vuestros comentarios.
Mari Cruz

Armando Liussi Depaoli on 27/6/09 16:34 dijo...

Sagaz, entretenido y perfectamente cerrado. Muy buen artículo, redondo, redondo.

Me gustó aquello de "... el otro espera con paciencia que le llegue su momento para seguir creando ...". Captaste la esencia de ambas disciplinas!

Un abrazo

Mari Cruz on 27/6/09 17:18 dijo...

Gracias Mando por el cariño con el que lo leíste, uy si lo hubiera sabido mucho antes cuando aprendía a bailar, la cuestión no era lo que contaban los afamados tangueros, sino vivirlo, al sentirlo no hace falta explicación.
Esta frase es extrapolable a muchas disciplinas, incluídas las relaciones personales.
un abrazo. mari cruz

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