domingo, 26 de julio de 2009

Pétalo 121 :) Faro & Coaching


Todos tenemos un Faro que rige nuestra vida, en algunos casos está situado al borde de la costa, en otras lo tenemos como un referente familiar, a veces lo encontramos en nuestra profesión, en el mundo occidental solemos buscar faros en el mundo exterior.

En cambio en muchas menos ocasiones se tiene una energía interior que es perceptible a los demás, esencialmente esta idea proviene de la filosofía oriental así como de la teología,  incluso del catolicismo, cada cual que lo encuentre dónde le llene más conforme a su alineamiento de valores y creencias, teniendo este equilibrio interior se permite alumbrar a aquellos que nos siguen en nuestro camino; y hoy hablaré de estos faros que permiten que el mundo evolucione, esos Faros interiores.

Está probado que todos nacemos con una motivación intrínseca, una necesidad de aprender que aflora a medida que van transcurriendo las etapas de nuestra vida, que debe ser una de las claves de management y todo buen Faro o Líder ha de contar con esta cualidad y trasladarla a sus compañeros de viaje. 

Y para aprender, ya lo dijo Aristóteles, se debe enseñar a los demás, no con afán de gloria personal, sino por el simple hecho de seguir aprendiendo, ya que se aprenden nuevos puntos de vista con respecto a lo que se conoce,  si se intenta explicar a personas con diferentes mapas mentales se logra una comprensión integral del conocimiento adquirido en el pasado que unido a una motivación interior hacen del Faro o Líder referente. 


Lo que existe detrás nuestro y lo que existe delante de nosotros es algo insignificante si sólo se aprecia aisladamente,  comparado con lo que existe dentro de nosotros que debemos potenciar haciendo miradas introspectivas en todo momento de nuestra vida.  Existen etapas vitales en las que se produce una sensación de catársis y tras una profunda mirada interior se puede continuar alumbrando a los demás para así conseguir los objetivos comunes. 

Los trabajadores son más creativos y valiosos, si se sienten más motivados por el interés común, satisfacción personal y el desfío del trabajo bien hecho en sí, no por presiones externas económicas o sociales, esa motivación deviene del interior de cada persona.

La pirámide para cubrir las necesidades de Maslow, nos sirve de base para hacer paralelismo de las cinco fases motivacionales que mueven a los trabajadores hoy en día: 

1 - “compénsame bien por la labor que realizo”- necesidades básicas 
2 - “trátame bien como deseas que yo te trate a tí”- necesidades de seguridad
3 -  “demuestra que te importo y cuenta conmigo”- pertenencia al grupo
4 -  “reconoce y utiliza mi talento”- reconocimiento
5 - ”ayúdame a ver el sentido de lo que hacemos”- autorealización 

A medida que se van cubriendo estos estadios el trabajador se encuentra satisfecho y realizado, profesional y personalmente, o no siempre, ya que con los llamados líderes no necesariamente se deben tener cubiertas las etapas de base para llegar a la autorealización. Quizá sin cubrir sus necesidades primarias desea encontrar sentido a lo que hace. 

Como el conocimiento nos lleva al pasado y la imaginación nos inclina al futuro, de esta aseveración se deduce que debemos potenciar el pensamiento creativo para poder innovar en nuevas formas de encontrar soluciones a los problemas.

El líder siempre debe comportarse empáticamente, más allá en el tiempo, a lo grande, tridimensionalmente, para encontrar un sentido o propóstiso a lo que hace. Por lo tanto el Faro simplemente ES, no se comporta como tal. Es un visionario.

Debe convertir todo lo que acontece en una gran oportunidad, para obtener recursos y competencias necesarias, para cumplir su sueño, que cristalizará en una realidad para beneficiar a todos. De ahí que alumbre a todos en su camino, sin necesidad de presionarnos para que le sigan. 

La visión del líder se comprara con el vuelo de un águila, que mueve al resto para que hagan, desde las alturas, sin presionar, aumentando su potencial, el modo de cultivar sus hábitos y competencias, aportandoles su experiencia.

Un líder no se plantea como hacer las cosas, sino que siente con intensidad lo que quiere lograr en muchas ocasiones irracionalmente, sencillamente dicho lo siente en su interior, y a partir de ahí, el pensamiento empieza a trabajar e inicia los mecanismos de actuación, su labor es materializarlo con su equipo. 

Como es un Faro para los demás, comparte su visión y actua sirviendo de ejemplo a sus colaboradores, para que se esfuercen más, y conjuntamente, en conseguir, lo que a cada uno individualemente le resulta más valioso. Predica con el ejemplo en todos sus quehaceres diarios.

Esta visión compartida de los proyectos hacen que estimula el riesgo planificado, aporta coraje, conexión, energía, responsabilidad y compromiso. 

Resalta en él, una disposición de ánimo y coraje frente a la vida, que provoca la mejora de talentos y habilidades, no sólo en él si no en su equipo. Considera que el hombre más fuerte es el que cae una y otra vez, y cada vez que se levanta aprende de la experiencia, mostrandoles a los demás que el caer no es estar vencido, sino un método más de aprendizaje vital. 

Considera que cuando hay una buena razón, siempre se termina encontrando el camino de algún modo, ante la dificultad mantenemos la confianza en nosotros, nos apoyamos en la fuerza interior, y todas esas fuerzas interiores conexionadas hace que se acelere la capacidad de nuestro pensamiento, incrementamos la agudeza mental y a su vez la energia y motivación para cumplir nuestra ilusión.

Lo crucial no es lo que le sucede al líder, si no el sentido que el líder le da o la percepción que tiene de lo que ocurre,y por lo tanto la forma en la que elige la respuesta.

Se debe tratar a los futuros líderes como pueden llegar a ser y se convertiran en quienes verdaderamente son, marco de referencia del resto, un Faro que les alumbre en el camino.
Lo más importante no es el objetivo en sí, sino el proceso o trayecto seguido para llegar a la meta deseada, que constituye el aprendizaje y que servirá de experiencia para próximos retos del equipo que acompaña al Líder. 

El estado de ánimo y la disposición de entrega de una persona comprometida, moviliza sus energías más profundas y genera en si misma capacidad de autosuperación, el líder posee como uno de sus pilares básicos su estado de ánimo que es Positivo y Optimista, sin dejar de ser realista, pese a las tormentas, todo Faro se mantiene pese a la "Tormenta Perfecta".

Las palabras del lider, sus gestos y actuaciones muestran resolución; es auténtico, es El Faro, no se deja llevar por las mareas como ocurre con las barquitas de cascara de nuez que son llevadas por la corriente. 

Cuando se enfrenta con ímpetu a la solución de una dificultad aparece una fuerza o energía fruto de su equilibrio y coherencia interior, que le abastece de recursos antes adormecidos que le fortalecen, llegando a alcanzar las oportunidades que son requeridas para alcanzar su meta.
Muchos dicen que las circunstancias adversas revelan a los líderes o buenos capitanes de barco y su permanencia radica en la coherencia de sus planteamientos, ya que el tiempo los pondrá en su lugar si no ha sido más que mera palabrería, sin contradicen sus palabras con sus hechos. 

El crecimiento vital es un proceso natural de cambio que debe fluir, permite avanzar con audacia y valor hacia nuestro objetivo, que será gozar de la experiencia del trayecto realizado, como Contantine Kavafis nos hizo ver en su poema "Itaca".

Si nos estancamos en situaciones que no nos permiten crecer, y no apreciamos el proceso que culmina con el aprendizaje, para finalmente tener cuantas más experiencias se puedan para aportar a los demás. Cuanto más versatil sea nuestra vida mayores experiencias tendremos y nos será mucho más fácil encontrar soluciones variointas a todo tipo de situaciones que devienen en la vida. 

Todo líder es pro-activo, se compromete para transformar lo estable, crear abundancia y luchar cuando las circunstancias así lo requieren. Mientras existe un desafío (challengue) puede haber un logro (goal), siempre debe haber un reto para que se ponga en funcionamiento el proceso de pensamiento para hacer todo lo posible en conseguirlo. 

Para desarrollar la percepción que tenemos anquilosada gracias a la exclusiva utilización del hemisferio izquierdo del cerebro, debemos conseguir dejar fluir nuestros sentidos, ese hemisferio derecho que todo buen líder complementa a la perfección con el racional, a fin de devolver a la mente racional las facultades perdidas de intuir, imaginar y sentir; para visualizar proyectos soñados para, por último hacerlos realidad.


Un abrazo. Mari Cruz
Se testigo, no juez.
Focalízate en tí mismo, no en los otros.
Escucha a tu corazón, no a la multitud. 


6 Comentarios:

Economía Sencilla on 26/7/09 11:22 dijo...

Enhorabuena, un post muy completo y muy bien explicado.

Me ha llamado especialmente la atención el paralelismo que has hecho con la pirámide de Maslow, me parece francamente bueno en relación a las fases motivacionales de los trabajadores.

A medida que se va ascendiendo en esa pirámide, habrá trabajadores más satisfechos y más implicados con su empresa.

Saludos
Pablo Rodríguez

Mari Cruz on 26/7/09 12:13 dijo...

La idea no es mía Pablo la escuché en una de las clases del máster de Recursos Humanos y no recuerdo de la mano de quién, creo recordar de un profesor de psicología de la UAM.
Lo interesante es que no estoy completamente de acuerdo con ella, ya llegará la entrada de Maslow en la que lo argumento.
No todos seguimos la pirámide de Maslow, quizá estamos volviendo a la etapa en la cual recobra fuerza debido a la actual situación mundial.
Un abrazo; gracias por pasarte y dejar tus comentarios. Se agradecen mucho. mari cruz

Milagros on 27/7/09 12:19 dijo...

Me gusta el símil del líder con el faro, aunque para mi, el líder es más el farero. Porque todos llevamos un faro muchas veces descuidado y apagado; con las luces rotas por las tormentas de la vida que nunca volvimos a reparar. Y el líder es el farero, con la determinación de cuidar y mantener encendido el faro. En solitario, pese a todo y pase lo que pase...

Mari Cruz on 27/7/09 18:33 dijo...

Gracias Mila, todos tenemos un Faro al que cuidar ya que es el único que alumbrará nuestra vida y por eso es conveniente que no lo descuidemos y mantengamos encendido.
un abrazote. mari cruz

Toñi dijo...

Hola hermanita! La verdad es que después de leer el pétalo me ha hecho pensar bastante,y encontrar el faro que llevo dentro, jaja, pero es cierto, mantener la confianza en uno mismo, la fuerza interior, la positividad, en pro de un objetivo marcado y no dejarse llevar por las mareas. Muy interesante la verdad... y después de los tiempos que estamos pasando estos días agónicos...( lo sabes bien ) me ha ayudado bastante.
Gracias por todo, por tu apoyo, por tu blog y tu ayuda. Por cierto, soy Toñi.
Besos!

Mari Cruz on 29/7/09 22:18 dijo...

Bueno ya comienzo a presionar a los conocidos para que me visiten porque el blog está un poco soso, de momento sutilmente, en breve ... emplearé otros medios.
Al final la convencí, os presento a mi hermana pequeña, la psicóloga. gracias Toñi.

Ve recordando frases de este tipo, no sólo por recordar el inglés, sino porque rayos de sol en Londres pocos ...

Every Cloud Has A Silver Lining!
No hay mal que por bien no venga.

Nos vemos el viernes 31 de julio!
mari cruz

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