jueves, 4 de febrero de 2010

Pétalo 197 :) El roble centenario

Shi, el carpintero se dirigía hacia el milenario reino Chi, cuando de repente llegó Shu y descubrió en su caminar con él un centenario roble que servía de lugar de reunión para la población.

El árbol se erguía sobre un montículo próximo a la aldea, sus ramas más bajas, algunas de las cuales eran tan grandes como para poder construir con ellas varias embarcaciones se hallaban a unos veinte metros del suelo, tenía más de 30 metros de diámetro y su copa era tan grande como para dar sombra a más de cien personas. La muchedumbre se congregaba alrededor del árbol como lo hace en la plaza del mercado. Shi, sin embargo, ni siquiera lo miró cuando pasó por su lado. 

Su aprendiz sin embargo, no cesaba de mirarlo y se dirigió a su maestro diciéndole: "Maestro, desde que yo soy tu alumno jamás había visto un árbol tan hermoso, vigoroso y fuerte como este. Sin embargo tú has pasado a su lado sin echarle ni siquiera un vistazo".

Shi, el carpintero replicó: "Verás jóven Shu, este árbol, el roble es inútil para un buen carpintero. Si hiciera una embarcación se hundiría, si construyera ataudes se pudrirían, si fabricara herramientas se romperían, si hiciera una puerta rezumaría resina, si cortara vigas las termitas acabarían con ellas. Es una madera absolutamente inservible, por eso precisamente ha podido vivir tanto".

Cuando el carpintero Shi, retornó a su casa el robre sagrado se le apareció en sueños y le dijo: ¿Con qué me comparas? ¿Me comparas acaso con árboles útiles como los frutales? A ellos se les maltrata cuando la fruta está madura, se les quiebran las ramas grandes y las pequeñas quedan maltrechas e inservibles. Su misma utilidad es la que les amarga su vida, por eso llaman la atención de gente vulgar y son talados antes de alcanzar la vejez. 

Así sucede con todo, hace mucho tiempo que intento ser inutil y aún así en diversas ocasiones casi han conseguido destruirme. Al final, sin embargo he llegado a ser completamente inutil, lo cual me resulta muy provechoso. 

¿Crées que si hubiera servido para algo me hubieran permitido vivir tanto? Además tanto tu como yo somos cosas, y ¿Cómo puede una cosa juzgar a otra? ¿Qué puede saber un hombre inutil y mortal como tú sobre un árbol centenario?

Shi, el carpintero despertó y trato de interpretar su sueño. Entonces su aprendiz le preguntó: "Si quería ser inutil, ¿Para qué sirve de santurario a la población de la aldea?

Shi, el carpintero, respondió: "Sabes jóven Shu, su única intención era no ser dañado por aquellos que ignoran su inutilidad.

Si no se hubiera convertido en un árbol sagrado probablemente hubieran terminado talándolo , por ello se ha protegido de un modo diferente a como suelen hacer el resto de cosas, personas y animales. Por tanto cometeríamos un grave error si juzgáramos a este árbol con criterios ordinarios ya que no lo es, por eso es centenario".

Un abrazo. Mari Cruz

2 Comentarios:

Mosito on 4/2/10 11:43 dijo...

El valor de lo inútil
es difícil de entender
mas no es fácil comprender
aquello que llaman útil

Mari Cruz on 4/2/10 12:31 dijo...

Gracias por tu bello poema Mosito, interesante reflexión :)

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