domingo, 12 de diciembre de 2010

Pétalo 243 :) Sólo con el tiempo ...

Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer a un alma, y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad.

Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas...

Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto.

Y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.

Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado... aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas...

Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma...

Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida.

Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias, y que no importa qué es lo que tienes, sino a quién tienes en la vida, y  que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir.

Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian.

Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, sólo por el placer de disfrutar su compañía.

Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuándo será la última vez que las veamos.

Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos.

Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar.

Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.

Aprenderás que no importa a dónde llegaste, sino a dónde te diriges y si no lo sabes, cualquier lugar sirve...

Aprenderás que si no controlas tus actos, ellos te controlarán y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuán delicada y frágil sea una situación, siempre existen dos lados.

Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias...

Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.

Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte.

Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos.

Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones.

Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque le estarás quitando la esperanza.

Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, aunque eso no te da el derecho a ser cruel.

Descubrirás que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben cómo demostrarlo...

No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.

Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado.

Aprenderás que no importa en cuántos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.

Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.

Entonces y sólo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía más.

Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de afrontarla.

 Sólo con el tiempo ...

Original de William Skakespeare, adaptado por J.L. Borges.

Un abrazo. Mari Cruz
Continue Reading...

sábado, 4 de diciembre de 2010

Pétalo 242 :) La luz de la caverna

Hoy en lugar de trasladarme a oriente para relatar este interesante cuento, voy a remontarme a la época de las cavernas, me apetece contarte lo que ocurrió en una caverna situada en la alta montaña esa que te venga a la mente justo en este preciso instante.

Estaban un grupo de cavernícolas refugiados en pleno invierno en una gran cueva para guarecerse del frío y de los animales. Cuando se dieron cuenta que apenas podían ver cuando llegaba la noche, y a medida que se adentraba el invierno se hacía mucho menos llevadero por el fría y oscura que se quedaba la caverna.

Pasó algún tiempo, y uno de ellos logró encender una pequeña tea con unos pequeños troncos secos. Y aunque la luz que daba era tan escasa que aún así no se podía ver apenas nada en cuanto oscurecía. Sin embargo, se le ocurrió que con su luz podía ayudar a que cada uno de los demás prendieran su propia tea y así, compartiendo la llama con todos, la caverna se iluminó considerablemente.

Quizá la pregunta que todo buen coach haría comenzaría por ¿Qué nos enseña este pequeño e interesante relato?

Y posibles respuestas puedan ser: "Nos enseña que nuestra luz sigue siendo oscuridad si no la compartimos con el prójimo. Otra posible vía de enseñanza fuera que nos pueda hacer ver que el compartir nuestra luz no sólo no la desvanece, sino que por el contrario, la hace crecer en confluencia con otras, obteniendo pleno significado su existencia".

Habrá tantas respuestas posibles como personas interpreten este cuento, que pasa de generación en generación los días de frío invierno, y que ahora te animo a compartir, si quizá sea el momento propicio para compartir tu pequeña luz con el resto de tus seres cercanos.

Un abrazo.
Mari Cruz
Continue Reading...

Pétalo 241 :) ¿Estás en La Ola?

Hoy me gustaría recordar a modo de reflexión una fabulosa y trepidante película de hace un par de años "La Ola"  (Die Welle en alemán, año 2008) me ha venido a la mente a raíz de lo que está ocurriendo en estos momentos en el espacio aereo ya que aunque todos pensamos que hemos superado el no volver a caer en todo tipo de totalitarismos que se han dado a lo largo de la historia, en muchas ocasiones no estamos suficientemente despiertos para verlos llegar, o quizá desgraciadamente estos brotes siguen produciéndose tanto a nivel político como social, por lo tanto siguen dominándonos en cierto modo, y desgraciadamente muchas veces es dificil no estar dentro de la ola, saber salir de ella o mantenerte imparcial, no es tan simple como llevar camisas verdes o blancas, va mucho más allá.


Cuando se realizan todo tipo de experimentos en los que el resultado depende exclusivamente del tipo de reacciones de los participantes aparte de ser especialmente interesantes sus resultados, a su vez, han de ser cuidadosamente estructurados para que no se llegue al descontrol del experimento, dado que las reacciones humanas suelen ser ciertamente imprevisibles.

Si se desea movilizar un grupo grande, y  no se tiene en consideración la variable que en todo grupo siempre habrá personas que no sepan autogestionarse, los resultados pudieran llegar a ser desastrosos e incontrolados.

La película tuvo como base el experimento que se llevó a cabo en 1967 por un profesor de Palo Alto, por el cual los alumnos de Ron Jones siguieron una estricta disciplina requerida por su profesor, restringiéndoles toda capacidad de maniobra y haciendo de ellos un grupo en el que las voces asonantes no tenían cabida. Aquel experimento sólo duró varios días teniendo que ser dado por terminado antes de culminar.

Pasados unos años sigue sin comprenderse el fenómeno de la obediencia extrema a un líder sea del tinte político o social que sea. Y este fué el punto de partida de Dennis Gansel director de La Ola, quién llevó magistralmente al cine esta idea de La Tercera Ola, encuadrándo muy acertada y valientemente la escena en un instituto alemán imaginario. Como hilo conductor tomó la autocracia, así como un profesor en principio tolerante, didáctico y en cierto modo liberal en los métodos de enseñanza.

Os adjunto un interesante post acerca de la posición de todos los personajes de la historia y las fases que todo totalitarismo tiene: http://janvidal100.blogspot.com/2010/06/la-ola.html

El resto mejor comprobadlo vosotros mismos. Es una película que te llevará en la cresta de la ola hasta que rompa de golpe con un inesperado final haciéndote despertar.

Es mi recomendación cinéfila para este fin de semana, y si me lo permites una pregunta final,  ¿Cuántas veces has estado en dentro de la ola sin darte cuenta? quizá a partir de ahora decidas si quieres estar dentro o fuera, al menos ya de modo consciente.

un abrazo.
Mari Cruz
Continue Reading...
 

Cruz Coaching Copyright © 2009 WoodMag is Designed by Ipietoon for Free Blogger Template