lunes, 29 de marzo de 2010

Pétalo 212 :) Piedras del camino

Hace muchos siglos en el lejano oriente, un buen día el gran maestro Ikabi propuso a sus discípulos  la siguiente tarea, subir a lo alto del monte y una vez allí  proceder a relatarles uno de sus cuentos , todos los  jóvenes de la aldea recogieron sus mochilas con algo de comida y bebida y se encaminaron monte arriba siguiendo al maestro que no portaba más que una vara con la que apoyarse debido a su avanzada edad. 
El camino se hacía largo dada la pendiente del monte, aún así ninguno abandonó el camino ya que el gran premio llegaría al final con el relato del afamado Ikabi, merecidamente ganado por su gran sabiduría. 
Hacia mediodía casi todos habían coronado el montículo procediéndose a esperar que el maestro encontrara el momento oportuno para contarles el relato de aquel día.
Una vez todos allí, sentados como si de doce estatuas de piedra en pose de meditación se tratara, Ikabi se acercó y sentándose enmedio del círculo comenzó a contarles el cuento:
- Había una vez un hombre que iba por el camino que atraviesa los valles y de repente tropezó con una gran piedra. La recogió y la llevó consigo en su mochila. Poco después más adelante del camino tropezó con otra piedra algo más pequeña. Igualmente la cargó en su bolsillo. Todas las piedras con las que iba tropezando las recogía y las ponía o bien los bolsillos de su pantalón o bien en su mochila dependiendo de su tamaño, hasta que aquel peso se volvió tan grande que el hombre ya no pudo caminar. 
Entonces debido a lo pesado de la carga, el hombre agotado tomo asiento cerca de un arroyo en el que paró a comer y beber ¿Qué piensan ustedes entonces de ese hombre?
- Que es un necio, respondió uno de los discípulos. ¿Para qué cargaba las piedras con que tropezaba?

El gran maestro Ikabi respondió:
- Eso es lo que hacen todos los días todos aquellos que cargan lastrándoles las ofensas que otros les han hecho, los agravios sufridos, y la amargura de sus propias equivocaciones. Todo eso lo debemos dejar atrás, y no cargar las pesadas piedras del rencor y resentimento contra los demás o contra nosotros mismos.
Hay que saber soltar lastre y perdonar a los demás y aprender a perdonarse a sí mismo.
Si hacemos a un lado esa inútil carga, si no la llevamos con nosotros, nuestro camino será más ligero y nuestro paso más seguro.
A medida que se suelta lastre con los demás se hace lo propio con uno permitiéndonos caminar ligeros en el tránsito que es la vida. 
Y jóvenes discípulos, ya que estamos profundizando en el cuento, podríais decidme ¿Qué ocurrió con aquel hombre que se detuvo en el río a descansar?
- Ni idea maestro, nos puede ayudar usted. 
- Muy sencillo muchachos, aquel hombre pereció ahogado tras atiborrarse de comida y bebida ya que con el peso de las piedras cayó al río y no pudo nadar debido a su peso, hundiéndose sin remedio hasta el fondo. 
Entonces el afamado y sabio Ikabi se levanto ágilmente recogió su vara del suelo y les dijo:
- Ahora jóvenes samurais procedan a devolver al bosque todo aquello que le pertenece, como las piedras que han tomado como amuleto durante el paseo, las ramas para adornar sus habitaciones y los frutos para comer durante el camino.
Será mejor que continúen el viaje ligeros de equipaje. Nuestra estancia en este lugar es de tránsito. 
Un abrazo. Mari Cruz 

5 Comentarios:

lizette on 30/3/10 0:03 dijo...

Hola!
Estuve visitando tu blog y está excelente, permíteme felicitarte.
Sería un gusto poner un link de tu blog en mi directorio y estoy segura que para mis visitas será de mucho interés.
Si deseas no dudes en escribirme. Mi correo es lizette.quinones@hotmail.com
Exitos con tu blog.
Un beso
Lizette Quiñones

Fernando López Fernández on 30/3/10 0:04 dijo...

Fantástica historia la que nos dejas Cruz. Siempre ligeros de equipaje, siempre aventando el rencor, la ira para que no pesen en nuestro alma.
Un abrazo. Feliz semana

Mari Cruz on 30/3/10 22:36 dijo...

Gracias Lizette por tu amable detalle, será un placer que se puedan leer mis pétalos de este modo poder ayudar a crecer y ser más felices a cuantas más personas mejor :)

Gracias Fernando, intento rehacer a mi estilo muchos de los cuentos que la mayoría de nosotros hemos leído y así darle un toque diferente al blog ;)

gracias por vuestros comentarios y visitas :)

Diego Martos on 31/3/10 18:58 dijo...

Me gusta mucho el cuento-fábula es ejemplarizante para todos, felicidades!

Mari Cruz on 31/3/10 20:08 dijo...

Me alegro que os haya gustado es una mezcla de varios cuentos con un toque personal :)

Publicar un comentario

Gracias por visitar mi blog. Agradeceré repartas los Pétalos entre tus amig@s. Y me gustaría recibir vuestras opiniones, sugerencias y comentarios para generar otros muchos puntos de vista del interés de tod@s.

Temporalmente no me es posible responder vuestros comentarios, mis disculpas.

¡Que difrutes de un buen día!
Un abrazo :) Mari Cruz

 

Cruz Coaching Copyright © 2009 WoodMag is Designed by Ipietoon for Free Blogger Template