lunes, 22 de marzo de 2010

Pétalo 210 :) Depende ... según como se mire ...

La historia de hoy va a ser retocada un poco como de costumbre para dejarla a mi gusto, si bien pudiera encuadrarse en cualquier momento histórico, cada cual que la dibuje en el escenario que más le seduzca, curiosamente y casualmente me ha venido a la memoria al escuchar el estribillo de esta canción de hace unos años ayer domingo compartiendo una fantástica tarta de chocolate y frambuesas con unos amig@s. Os suena verdad?

Depende ¿De qué depende?

De según cómo se mire, todo depende. 

http://www.youtube.com/watch?v=vqjsu2oeeaA

La historia díce así, hace muchos años vivía un sabio labrador que tenía un viejo caballo que le servía en las tareas de labranza del campo. Un día el caballo escapó a las montañas. Cuando los vecinos del anciano se enteraron de la noticia acudieron a su casa para dar sus condolencias y apoyar en la desgracia.

El labrador entonces les respondió:

- ¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¡Quién sabe! y yo añadiría a colación del estribillo de la famosa canción, todo depende ...

Una semana después, el caballo volvió de las montañas y trajo consigo una manada de caballos salvajes. Los vecinos acudieron para felicitarlo por su buena suerte. Este volvió a responderles:

- ¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¡Quién sabe! todo depende ...

Días después el hijo del labrador, tratando de domar uno de aquellos caballos salvajes, cayó y se rompió una pierna. Todos sus vecinos consideraron aquello como una gran desgracia. El labrador se limitó a decir nuevamente:

- ¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¡Quién sabe! todo depende ...

Unas semanas más tarde entró en el pueblo el ejército para reclutar a todos los jóvenes que se encontraran en buenas condiciones para la guerra. Cuando vieron al hijo del labrador con la pierna rota escayolada lo dejaron tranquilo en cama. Todos en el pueblo celebraron una gran fiesta para festejar que el hijo del labrador se había librado de una muerte segura. El labrador volvió a repetir las mismas palabras:

- ¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¡Quién sabe! todo depende ... 

Años depués aquellos muchachos regresaron hechos unos hombres, con multitud de medallas en la solapa y una bolsa llena de monedas concedida como premio a su patriotismo. Y entonces de nuevo muchos vecinos se congregaron en la casa del labrador para preguntarle su opinión. A lo que él respondió como solía hacer:

- ¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¡Quién sabe! todo depende ... 

Pasado un tiempo todos aquellos muchachos había despilfarrado lo ganado en el frente y se encontraban sin empleo. Y nuevamente los vecinos se fueron a casa del labrador para preguntarle, a lo que él respondió como solía hacer:

- ¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¡Quién sabe! todo depende ... 

Al día siguiente el hijo del labrador bajo a la plaza del pueblo con unas cuantas yeguas para venderlas en el mercado y así obtener dinero con qué comprar más pienso ya que los campos estaban secos. De repente se prendó de la jóven hija del mercader y al volver a casa con el dinero, se despidió de sus padres marchando con ella. Los vecinos nuevamente se personaron en la casa del labrador, a lo que él respondió como de costumbre:

- ¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¡Quién sabe! todo depende ... 

Años después, siendo ya anciano el labrador un buen día que iba a salir a la faena diaria, abrió la puerta de su casa y pudo ver a un matrimonio jóven con dos niños en la puerta de su casa, el anciano los abrazó. Y casi acto seguido los pocos vecinos que quedaban en el pueblo le visitaron con urgencia para preguntarle qué opinaba del regreso de su hijo, a lo que el anciano respondió pausadamente:

- ¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¡Quién sabe! todo depende ... 

Pasados unos meses estando el anciano en el campo labrando el campo con su primer ya viejo caballo, se desmayó debido al sofocante calor, al estar los niños cerca pudieron avisar corriendo a su madre, quién rapidamente avisó al marido. Entre todos pudieron llevarlo a su casa. Y antes de dejarlo en la cama reposar ya tenía la visita de los pocos amigos que le quedaban. Y como era costumbre le preguntaron, a lo que él respondió sonriente, y todavía no sabéis la respuesta apreciados amigos:

- ¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¡Quién sabe! todo depende ... 

Efectivamente pasaron los días, y ante cualquier situación que se presentaba en la casa del labrador toda su familia había tomado por costumbre responder sanamente:

- ¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¡Quién sabe! todo depende ... 

Durante la vida no suceden buenos o malos acontecimientos, sino que vivimos las consecuencias de cómo los interpretemos. 

Un abrazo. Mari Cruz

2 Comentarios:

Diego Martos on 22/3/10 17:19 dijo...

Gracias Cruz, ha sido sufientemente representativo para entender que la vida es un juego...

¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¡Quién sabe! todo depende...

Mari Cruz on 22/3/10 21:48 dijo...

... de según como se mire todo de-pende ...

significado de "pender":
-estar algo colgado de un sitio.
-estar algo sin resolución.
-depender de algo que se expresa.

gracias Diego por pasarte :)

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